Booking.com Image and video hosting by TinyPic Image and video hosting by TinyPic 728x90CaribeFEBRERO Ray-Ban Banner ES Tenerife 5 noches 728x90 David Bisbal - 728x90 Beach and Snow -728x90 728x90 Beach GIF Generic ES 728X90 Emirates INT Nuevo Catálogo__728x90

30 abril 2015

Escapada de Fin de Semana (San Petersburgo, Mimada por los Zares) Rusia


SAN PETERSBURGO, MIMADA POR LOS ZARES (RUSIA)




A  diferencia de la mayoría de las ciudades europeas, que están cosidas con retales superpuestos de la historia, San Petersburgo fue concebida de una sola vez y sin dejar ningún detalle al azar. Sobre unos heladores pantanales a orillas del Mar Báltico y el delta del Neva, el zar Pedro I mandó erigirla a la altura de su sobrenombre, El Grande, como ventana a Europa y capital de su nueva Rusia. Sin escatimar gastos, hizo traer de medio continente a arquitectos, escultores, orfebres y jardineros que dieran forma a su empeño e ilusión, y sin que nadie osara oponerse obligó a los nobles a construirse en ella grandes mansiones que habrían de habitar al menos parte del año.


Palacios barrocos y un metro de mármol

Ni siquiera las décadas del comunismo pudieron arrebatarle el regusto aristocrático a esta ciudad imperial que, al poco de desintegrarse la Unión Soviética, aprovechó la celebración de su 300 aniversario para remozarse de arriba abajo y recuperar el lustre de sus orígenes. Aquellos años en los que cambió su nombre por el de Petrogrado y después por Leningrado le dejaron unos puñados de mamotretos de arquitectura socialista que sus visitantes de hoy admiran como una excentricidad de un pasado aún reciente, y, sobre todo, un metro revestido de mármoles y mosaicos –a fin de cuentas se trataba del palacio del pueblo– que en nada desmerece a los mil y un palacios barrocos que adornan sus espléndidos bulevares, canales y parques.


Museo del Hermitage

Desde su fundación, pocos lugares en el mundo han protagonizado, en tan breve espacio de tiempo, episodios así de extremos: desde la revolución bolchevique y el sitio de 900 días al que la sometieron los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial hasta el colapso de la Unión Soviética y el resurgimiento de esta ciudad mimada hasta lo indecible por sus nuevos zares, el todopoderoso Vladimir Putin y su lugarteniente Medvédev, hijos ambos de San Petersburgo.

En este epicentro cultural crearon Tchaikovsky, Shostakovich y Stravinsky. Sus célebres Noches Blancas, cuando de finales de mayo a principios de julio el sol casi no se oculta y sus vecinos se echan a la calle a deshoras para contagiarse de la magia del festival que entonces acoge, inspiraron a Dostoievsky, Pushkin y Gogol. Y estrellas del ballet como Rudolf Nureyev, Váslav Nijinsky, Mijail Baryshnikov o Anna Pavlova adquirieron reconocimiento mundial desde las tablas de esa bombonera que es su Teatro Mariinsky.

Más reputado si cabe, al Museo del Hermitage podría consagrársele toda la estancia, y aun así sería imposible paladear como merecen los miles de tesoros que cuelgan por las salas de esta antigua residencia de los zares transformada en uno de los grandes museos del mundo y levantada sobre la Plaza del Palacio, donde una muchedumbre fuera masacrada por la Guardia Imperial durante el que pasará a la historia como el domingo sangriento. Su colección, formada por más de tres millones de piezas, abarca desde antigüedades romanas y griegas hasta cuadros y esculturas de la Europea Occidental, arte oriental, piezas arqueológicas, arte ruso, joyas o armas. Aunque abarcar todo resulta una tarea casi titánica, conviene consumir al menos una mañana paseando entre sus leonardos, picassos y renoirs, para después encaminarse hacia la Perspectiva Nevsky, el gran escaparate de la ciudad desde su fundación en el siglo XVIII.


Avenida Nevsky

Cruzada por un puñado de bucólicos puentes, a lo largo de sus cuatro kilómetros entre el Almirantazgo y el monasterio de Alejandro Nevsky se suceden los palacetes más refinados, amén de la catedral de Nuestra Señora de Kazan o las historiadas cúpulas de la iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada, a orillas del canal Griboédov, en el lugar exacto donde fuera asesinado Alejandro II. También por ella abren hoy sus puertas boutiques con pedigrí en las que dilapidan las nuevas élites rusas, librerías y cafés de la solera del Dom Knigiy y el Literaturnaya, restaurantes en los que pedirse desde el mejor sushi hasta unos blinis y una sopa de borsh, además de un par de grandes almacenes sin los que no cabría concebirse la historia de San Petersburgo: Gostiny Dvor, fundado en 1748 por la emperatriz Isabel, y, justo enfrente, Passage, algo posterior e igualmente contagiado del espíritu de las galerías parisinas que se quisieron emular en estos Campos Elíseos a la rusa que es la avenida Nevsky.


Un crucero entre canales

La fortaleza de Pedro y Pablo, incluida la prisión en la que encerraron a Trotsky y la iglesia en la que por fin reposan los restos de los últimos Romanov, es otra de las piezas clave con las que ir encajando el puzzle de esta hermosísima ciudad, en la que tampoco hay que perderse la catedral de San Isaac y sus increíbles vistas desde la cúpula, su barbaridad de museos, teatros y salas de conciertos, el buque Aurora desde el que se dio aviso del comienzo de la revolución, o un crucero por el laberinto de canales que se abren entre las más de cuarenta islas sobre las que se posa la segunda mayor urbe de Rusia. Con algo más de tiempo, sus alrededores despachan también un sinfín de escenarios por los que ahondar en los excesos del universo de los zares con, como mínimo, una escapada a Peterhof, donde entre fuentes y parques al estilo de Versalles se arremolina el conjunto de palacios veraniegos de estos antaño amos y señores de la madre Rusia.


Hoteles: Con perspectiva rusa

A lo largo de sus casi 140 años de historia, el Grand Hotel Europe, ha acogido en sus salones de estilo art nouveau a Tchaikovsky, Maximo Gorky, Bill Clinton o la actual reina de Inglaterra. Integrado hoy en el grupo Orient Express, este edificio de fachada neobarroca en plena Perspectiva Nevsky pasó, tras la revolución, a convertirse en hospital, orfanato y oficinas del gobierno. Reformado de arriba abajo, en el año 1991 reabría sus puertas con una elegancia clásica y un lujo difíciles de emular. Entre sus restaurantes, L’Europe, con cocina francesa y continental, figura entre los mejores de la ciudad, mientras que su Caviar Bar es el lugar para degustar especialidades rusas. Una de sus últimas propuestas es la Vodka Experience, donde aprender a preparar y maridar hasta una veintena de vodkas o entregarse a un tratamiento en su Spa con este destilado como ingrediente estrella.



Otra institución, el Astoria, conmemoró el año pasado un siglo de tradición hotelera con, entre otros fastos, la remodelación de más de un centenar de sus habitaciones y suites. A pocos pasos de la catedral de San Isaac y el Hermitage, este cinco estrellas, gestionado desde 1997 por la personal colección de Rocco Forte, ha alojado a personajes tan dispares como Rasputín, Lenin o Madonna. Incluso Hitler imprimió invitaciones para el banquete que pensaba celebrar en su Jardín de Invierno cuando conquistara la ciudad. Circunstancia que, gracias a la resistencia de sus habitantes, nunca llegó a suceder. Su restaurante más señero, el Davidov, aúna lo mejor de la cocina rusa con las últimas tendencias culinarias.



Miembro de The Leading Hotels of the World, al igual que el anterior y más pequeño que los dos mencionados, The Taleon Imperial Hotel, abría sus puertas en 2003, coincidiendo con el 300 aniversario de la ciudad, en un palacio del siglo XVIII. Todas y cada una de sus 89 habitaciones y suites son diferentes y exhiben el esplendor zarista. Su brunch es toda una experiencia.


Es preciosa la ciudad de San Petersburgo, habrá que ir.

Ya estamos preparando la siguiente escapada de fin de semana, pero eso sera el jueves de la semana que viene.

Recuerda que mañana viernes, tendremos nuestra sección de Hoteles de Leyenda, y este es el lugar elegido por la gran familia de Todas Direcciones, para viajar mañana viernes, espero que te guste la idea.


Nada mas, estamos en contacto, chao.


                                              





                                  
Image and video hosting by TinyPic

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...