Booking.com Image and video hosting by TinyPic Image and video hosting by TinyPic 728x90CaribeFEBRERO Ray-Ban Banner ES 728 x 90 hombre  y mujer Shakira - 728x90 Beach and Snow -728x90 GIF Generic ES 728X90 Emirates INT 728x90 2

20 abril 2015

El Viaje de la Semana (La Costa Azul) El Mediterráneo Heráldico









A mediados del XVIII se había convertido en refugio invernal de las aristocracias europeas, principalmente de la inglesa y la rusa, afanadas en la búsqueda de climas más amables que los suyos. Pronto les seguirían los primeros veraneantes de la alta sociedad decimonónica, que acababa de descubrir los beneficios de los baños de ola, y la elegante Riviera Francesa se presentó al mundo como La Côte d’Azur, copiando el título con que el escritor y asiduo invernante en Cannes, Stephen Liégeard, la designara en su libro de 1888. El azul de sus mares, bleu en francés, quedaba transformado en el intenso zafiro heráldico. La traducción española no ha mantenido el guiño.

Hoy son diez millones de pasajeros los que desembarcan cada año en el Nice Côte d’Azur, el segundo aeropuerto internacional de Francia después del de París, a siete kilómetros de Niza, la capital de la Costa Azul. 


El glamour de la Belle Époque

Los edificios más lujosos y fantasiosos pueden descubrirse a lo largo de los tres paseos marítimos más transitados: el Paseo de los Ingleses, Promenade des Anglais– de Niza, ocho kilómetros de auténtico chic francés; La Croisette de Cannes, telón de fondo de uno de los certámenes de cine más renombrados del mundo, y el Paseo del Sol –Promenade du Soleil– de Mentón, que ciñe su bahía. Donde más brilla el legado de aquellos zares, emperatrices y grandes duques rusos es entre Cannes y Mentón y en las cúpulas de la catedral ortodoxa de San Nicolás de Niza. Y aunque todo el territorio está plagado de elegantes villas y palacetes, basta una de las más lustrosas para revivir aquellos días, la Villa Ephrussi de Rothschild, cuya fachada rosa pastel destaca entre los frondosos jardines que se asoman al Mediterráneo. Pero no todo era diversión en aquella época en la que el amor al arte se conjugaba con el espíritu científico, como demuestra el observatorio astronómico del Mont-Gros de Niza, una auténtica joya fin de siglo desde la que se han detectado más de dos mil estrellas dobles.


La luz que fascinó a los pintores

Mientras Monet se dejaba cautivar por la dulzura del blanco, el rosa y el azul de Antibes, Matisse, desde el hotel Beau-Rivage de Niza (hoy totalmente modernizado), nos confesaba la sensación de felicidad que le embargó al comprender que cada mañana volvería a ver esta misma luz. Monnet, Renoir, Chagall, Picasso, Modigliani y muchos otros pintores debieron sentir algo muy parecido cuando instalaron sus caballetes por estas tierras que el sol bendice cada mañana. Aunque hay fundaciones que recogen parte de su herencia diseminadas por toda la región, hallaremos una buena concentración en tres de los museos de Niza: el MAMAC, el de Matisse y el de Chagall. Mención aparte merece nuestro malagueño Picasso con tres museos en su honor: el llamado Guerra y Paz, de Vallauris Golfe-Juan, que expone en el interior de una capilla románica las dos últimas obras políticas del pintor; el del Castillo Grimaldi de Antibes Juan-les-Pins donde estuvo alojado en 1946; y el Museo Fotográfico de Mougins, donde se exhiben las instantáneas con que André Villers intentó captar su personalidad. Las más de ciento cincuenta galerías de arte que podemos encontrar por toda la región (especialmente entre Niza, Cannes, Montecarlo y Saint-Paul), demuestran que el legado de estos artistas sigue vivo.


La tentaciones más azules

A lo largo de la costa encontramos numerosos y variados puertos deportivos y cuarenta kilómetros de playas de todo tipo, desde las amplias bahías, hasta las pequeñas calas de arena fina o de guijarros. Las de Niza, Cannes, Antibes Juan-les-Pins, Mónaco y Mentón son las más concurridas. El mayor prestigio, por su gran capacidad de acogida, se lo llevan los puertos de Cannes y Antibes, quedando los de Nice, Villefranche-sur-Mer y el Vieux Port (viejo puerto) de Mentón como los más tradicionales. Los de mayor ambiente en sus muelles son los de Beaulieu-sur-Mer, Saint-Laurent-du-Var y Golfe-Juan. Para quienes prefieran combinar tratamientos saludables con el placer de tomar las aguas, los balnearios de Cap d’Ail, Beaulieu-sur-Mer, St-Jean-Cap-Ferrat, Villeneuve-Loubet, Cagnes-sur-Mer, St-Laurent-du-Var, Mandelieu-La-Napoule y Villefranche-sur-Mer son los lugares más agradables en cualquier estación del año. Y desde luego, como es de suponer, a cada paso se nos brinda la posibilidad de alquilar yates o veleros, practicar windsurf, kitesurf, bucear, navegar en kayak, pescar o incluso tratar de deslizarse con estilo sobre las olas practicando el esquí acuático.


Hoteles: El sueños de la élite

Los más cotizados hacen oscilar sus precios entre los trescientos y los más de tres mil euros la noche. Esto sin mencionar las tarifas de las enormes suites o las pequeñas villas privadas con los que casi todos cuentan.

Iconos absolutos de la histórica Belle Époque, con sus fachadas de un blanco reluciente, son el Hôtel de Paris, fundado en Montecarlo en 1894 por Carlos III de Mónaco.




El Negresco, abierto desde 1913 frente a la Bahía de los Ángeles en la Croisette de Cannes.



El Carlton Cannes, escenario de una película de Hitchcock.



El Martinez, residencia habitual de actores.



El Hotel Du Cap Eden Roc, también favorito de las estrellas, inaugurado en 1870 en el cabo Antibes, en un parque de nueve hectáreas al borde del Mediterráneo.



En Niza y en Cannes encontramos también, respectivamente, el Palais de la Méditerranée, que ocupa un edificio art déco redecorado en 2004.



El Grand Hotel de Cannes, que se rodea de jardines junto al paseo marítimo.



Una villa renacentista entre palmeras alberga La Réserve de Beaulieu, de Beaulieu-sur-Mer.



Mientras el Grand Hotel du Cap Ferrat se refugia en un pinar de siete hectáreas frente al mar.




Otros hoteles interesantes son el Belles Rives, en el cabo de Antibes, asociado a Scott Fitzgerald.



El Le Château de la Messardière, un palacete neogótico próximo a Saint-Tropez.



El Royal Riviera, refugio invernal de la realeza inglesa de principios de siglo en Saint Jean Cap Ferrat.


Ya estamos preparando, nuestro próximo viaje, y sera el lunes que viene.

AQUI OS DEJO, EL LUGAR DONDE NOS ACERCAREMOS LA SEMANA QUE VIENE.



Recuerda que mañana martes tendremos nuestra sección del blog llamado
"Lugares de de España que hay que Conocer, y el lugar elegido es el siguiente.


Y ya por ultimo, recordaros también que desde hoy está a vuestra disposición el programa numero 11 de Pasaporte Viajero desde Radio Ritmo Getafe, y esta semana nos habla de Rio de Janeriro (Brasil).



Nada mas, como veis la oferta es mucha y bastante buena, feliz día y feliz semana y por supuesto siempre en compañia de  TODAS DIRECCIONES.

Estamos en contacto, chao.

                                                      



Image and video hosting by TinyPic

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...