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23 marzo 2015

El Viaje de la Semana (Austria, que suene la Música)


Es lunes, comenzamos una nueva semana, y con nuestra sección de El Viaje de la Semana, hoy viajamos a Austria, pero hoy en Todas Direcciones damos la bienvenida a la PRIMAVERA.


Así que os deseamos una Primavera  fantástica y si la podéis disfrutar viajando, pues fenomenal


Antes de dejaros con el post de este lunes (AUSTRIA), solo recordaros que ya tenéis a vuestra disposición el programa numero 7 de Pasaporte Viajero, y esta semana nos habla de Dublin.

Feliz Lunes y feliz semana.



AUSTRIA, QUE SUENE

 LA MUSICA


Hay algo especial en el aire, algo intangible que no se ve, pero que se siente muy dentro. Es el sonido del viento que acompaña a quienes deciden acercarse (entre los meses de mayo y septiembre) a Grafenegg para sumergirse en el ambiente mágico de uno de los festivales de música con mayor tradición del país. Los setos y árboles de sus jardines juegan a engañarnos. A veces se ve el castillo, a veces no. El edificio en cuestión comenzó a construirse en el siglo XIV, aunque prácticamente todo lo que hoy podemos contemplar de él data de finales del siglo XIX, cuando las ideas románticas de la arquitectura medieval alcanzaron su máximo apogeo, de ahí la abundancia de gárgolas, arcos y vidrieras de colores. Desde hace cuarenta años sirve como escenario de grandes conciertos de música clásica, muy populares entre la clase alta de Viena, ciudad de la que le separan 50 kilómetros. En 2007 se construyó, justo al lado, un teatro al aire libre, atrevido y rompedor, para disfrutar aún más de las veladas musicales. Seguro que a Mozart le hubiera encantado tocar bajo la Torre de Nubes, de acero y cristal, que parece flotar sobre el mismo auditorio. En la Baja Austria siempre hay tiempo para escuchar un acorde. En el castillo renacentista de Rosenburg los conciertos, entre mayo y octubre, tienen lugar a la luz de las velas.




Música y baile

Si hay un país para melómanos, ése es Austria, cuya capital, Viena, es también la capital mundial de la música desde el siglo XVI. Se podría decir que en la ciudad siempre hay alguna melodía de fondo a la que prestar atención. Hay festivales de música barroca, antigua y moderna, también de jazz, aunque lo que se repite siempre, una y otra vez, es el vals. A finales del siglo XVIII, cuando comenzaron a girar las parejas en las pistas de baile de los suburbios al compás del tres por cuatro, el vals estaba considerado escandaloso. Pero fue imposible frenar su proyección y por eso hoy en día sirve para dar comienzo al Baile de la Ópera, que tiene lugar el último jueves de Carnaval. La fiesta (ellas con vestido largo, ellos con frac) se inicia con los 5.000 asistentes puestos en pie para cantar el himno nacional, y concluye a las cinco de la madrugada, cuando suena el Brüderlein fein.


Una noche en la ópera

Por una noche, el edificio de la Ópera de Viena se convierte en un gran salón de baile. Es sólo una excepción. La Wiener Staatsoper es un edificio renacentista, que sufrió una importante rehabilitación tras ser bombardeado durante la Segunda Guerra Mundial. Fidelio, la única ópera que compuso Beethoven, sirvió para inaugurar el 5 de noviembre de 1955 el renacido templo musical. En la actualidad existen visitas guiadas para descubrir todos sus rincones (el vestíbulo decorado por el pintor Schwind, la Sala de Mármol, el Salón de Té en el que descansaba el emperador Francisco José), pero nada es comparable a asistir como espectador. Subir por su imponente escalera y ocupar uno de los asientos del auditorio, con capacidad para 2.800 personas, es algo por lo que merece la pena el viaje. Aunque conseguir una entrada no es tarea fácil. Los que no hayan tenido suerte deben saber que 90 minutos antes de que comience la función se ponen a la venta 500 localidades de pie a precios reducidos, algunas en lugares privilegiados, como, por ejemplo, justo debajo del antiguo palco imperial.


Acordeones y laúdes

Pero la cita musical más famosa en Viena es el Concierto de Año Nuevo, que se celebra cada 1 de enero en la Goldener Saal –Sala Dorada– del Musikverein, adornada con flores traídas de Liguria para la ocasión. La Orquesta Filarmónica de Viena interpreta un programa ensayado el día previo durante el Concierto de San Silvestre, que culmina con la felicitación conjunta de los músicos –“Prosit Neujahr!”– que interpretan siempre como colofón El Danubio Azul, de Johann Strauss hijo, y la Marcha Radetzky, de Johannn Strauss padre. Un mes después, en Viena tiene lugar otro festival, el del acordeón, en lugares menos elegantes pero sí muy imaginativos: desde casas de comidas a clubes de jazz y salas de cine. Laúdes barrocos, clavecines y violas de gamba son los protagonistas del Festival de Música Antigua –Trigonale– que acogen cada mes de septiembre las iglesias de la localidad de Carintia.


Cita con Mozart

Wolfgang Amadeus Mozart acababa de cumplir seis años poco antes de dar un concierto ante la emperatriz María Teresa. Al final del recital se subió a su falda y le dio un beso en la mejilla. No podemos esperar un beso de un músico, pero sí tener nuestra particular cita con Mozart en el Festival de Salzburgo, que en verano honra al genial compositor, nacido en esta ciudad austriaca. La primera edición dio comienzo el 22 de agosto de 1920, con la puesta en escena de Reinhardt de la obra teatral de Hofmannsthal Jedermann en la escalinata de la Catedral. Esta práctica se ha convertido en una tradición, y se representa cada año en el mismo lugar, como apertura de un festival en el que no sólo tiene cabida la ópera. También hay conciertos, matinées, obras de teatro y ciclos en diferentes escenarios. Es la gran cita cultural del verano, con permiso del Festival de Bregenz, con una insólita peculiaridad: los acordes llegan desde un escenario que emerge poderoso sobre el lago Constanza. Entonces, la comunión entre música y naturaleza se hace por fin realidad.


Hoteles: De palacios y castillos

A sólo unos pasos de la Ópera de Viena, el Hotel Sacher, inaugurado en 1876, no es sólo un alojamiento, es también un monumento más que visitar. Con hechuras de museo, desde el mismo día en que abrió sus puertas es punto de reunión de políticos, artistas y hombres de negocios que, quizás, hayan cerrado más de un acuerdo ante un pedacito de tarta Sacher, la tarta de chocolate más famosa del mundo, original de este establecimiento. Sólo por probarla en su concurrido café merece la pena llegar hasta aquí, aunque quienes decidan alojarse disfrutarán de sus elegantes habitaciones, algunas de las cuales "las más exclusivas" tienen nombre de ópera (Madame Butterfly, La Flauta Mágica).



Modernas, urbanas, palaciegas e imperiales, así son los diferentes tipos de habitaciones de otro de los grandes hoteles vieneses, el Palais Coburg, que encuentra acomodo en un precioso edificio en el corazón mismo de la ciudad. Desayunar en sus jardines es la mejor manera de comenzar el día, que debe concluir siempre para los huéspedes en el restaurante Basteigarten, con una amplia carta de vinos de todo el mundo.


Amueblado con valiosas antigüedades, el Hotel Imperial es todo un palacio, propiedad en sus tiempos del príncipe Felipe de Wurttemberg. Es el único en Viena que ofrece servicio de mayordomo.


A las afueras de Salzburgo, situado en una colina con impresionantes vistas de la ciudad, el Hotel Schloss Mönsctein tiene la impronta de un castillo romántico. No en vano es el preferido de las parejas, que encuentran siempre rincones de intimidad en sus jardines y en el espacio privado de su restaurante, donde sirven cenas para un máximo de cuatro personas a la luz de las velas.


De decoración más actual es el Hotel Stein, puro diseño, con una terraza en la azotea para disfrutar justo al caer la tarde.


Junto al lago Constanza, en Bregenz, el Hotel Deuring Schloessl es un auténtico castillo de sólo 15 habitaciones, con bodega en el sótano y un restaurante que mezcla tradición y vanguardia en su cuidada carta.


Ya estamos preparando nuestro siguiente viaje, para la próxima semana, seguro que va a ser igual de fascinante que el que acabamos de realizar.

AQUI OS DEJO UNA PISTA DONDE O MAS BIEN, EN DONDE VIAJAREMOS LA SEMANA QUE VIENE.


Recordar que mañana martes tenemos nuestro aparatado de Lugares de España que hay que Conocer, y el lugar elegido es este.



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